Sólo la incorporación del vehículo eléctrico podría generar ingresos por valor de 8.000 millones de euros en los próximos seis años
El complejo escenario económico mundial que se ha desarrollado en los últimos años ha afectado especialmente a algunos sectores, como el de la automoción. La caída de las ventas, unida a otros factores como los problemas de dependencia que plantean los combustibles fósiles, han provocado que se cree un clima propicio para que la industria del automóvil vea la implantación del vehículo ecológico como una oportunidad para dinamizar el sector introduciendo estas nuevas tecnologías.
Según estudios de la Unión Europea, el parque automovilístico mundial pasará de, sus actuales 800 millones de vehículos a 1.600 millones en 2020. Este crecimiento del número de automóviles en circulación coincidirá con una mayor escasez y carestía de los recursos energéticos fósiles.
Estas circunstancias han provocado que, a la determinación conjunta por parte de las empresas de automoción de impulsar este tipo de automóviles menos contaminantes, se sumen los esfuerzos de las Instituciones para incentivar una movilidad más respetuosa con el entorno.
Por un lado, los principales fabricantes de coches emplean ya gran parte de sus recursos en desarrollar vehículos con tecnología verde. En este sentido, el sector consagra actualmente un 60% de sus inversiones en I+D a cuestiones medio ambientales. Lo que significa que, sólo en Europa, las empresas de automoción dedican alrededor de 20.000 millones de euros anuales a estas investigaciones, un 5% de su facturación total. Unos esfuerzos económicos orientados a la implantación de los coches cada vez menos contaminantes que, según las previsiones, en 2015 representará el 15% de las ventas mundiales. Unos cálculos más ambiciosos para algunas marcas de automoción que prevén que, en 2012, el 20% de su producción será eléctrica.
Para que las propuestas de los fabricantes alcancen su lugar en el mercado es necesario complementarlas con las infraestructuras adecuadas y con políticas de apoyo para lograr el objetivo de la movilidad sostenible. Desde las Administraciones se está impulsando la implantación del vehículos ecológico con incentivos a su compra y creación del ámbito adecuado para su adopción. En el caso de España, el pasado abril el Gobierno ha presentado el Plan de Acción 2010-2012 para sentar las bases que permitan crear un modelo de transporte más ecológico. Con esta propuesta se calcula que, al finalizar el periodo de vigencia del Plan, en España se habrán matriculado 70.000 automóviles eléctricos puros e híbridos enchufables, una cifra que aumentaría hasta 250.000 en 2014. De esta forma, el Gobierno central ve en el desarrollo de estos automóviles una oportunidad para impulsar la economía española, ya que según estimaciones del Grupo ACS, sólo el negocio del vehículo eléctrico generará ingresos por 8.000 millones de euros en los próximos seis años.
En este contexto, el programa propuesto por el Ejecutivo español, dotado de un presupuesto de 590 millones de euros, persigue fomentar la demanda de estos turismos con acciones para impulsar su presencia en flotas públicas y privadas; ayudas de compra para los particulares; y programas de ventajas para los usuarios de automóviles eléctricos.
El apartado de las subvenciones para la adquisición de uno de estos coches contempla una ayuda del 20% del coste del turismo -hasta un máximo de 6.000 euros-, tanto para particulares, como para flotas. Este capítulo del Plan de Acción estará dotado con 240 millones, más del 40% del presupuesto total de la iniciativa.
Otro de los puntos que contempla esta medida es el apoyo a la industrialización y a I+D+i. Una sección a la que se destinará 140 millones de euros. El resto de los fondos estarían destinados a desarrollar las infraestructuras de recargas y a gestionar la demanda, así como a programas transversales de comunicación, marketing, etc.
LOS PRECEDENTES
El recién aprobado Plan se suma a los programas que ya están trabajando para impulsar la adopción del un modelo de transporte menos contaminante. En este sentido, el precedente más inmediato es el Plan Movele que con una dotación total de 10 millones de euros dedica alrededor de 8 millones a subvencionar la adquisición de estos coches. El resto del presupuesto estará destinado a la instalación de 546 puntos de recarga públicos en Sevilla, Madrid y Barcelona, que actuarán como ciudades piloto de este proyecto.
La medida se complementa con iniciativas como el proyecto Cenit Verde, promovido por el Ministerio de Ciencia e Innovación, que persigue alentar las investigaciones sobre el vehículo eléctrico y que dedicará más de 8.000 millones de euros a, entre otras iniciativas, la búsqueda de soluciones relacionadas con las baterías y los sistemas de tracción eléctrica, además de estudiar el emplazamiento adecuado para los puntos de recarga.
Los programas diseñados desde el Ejecutivo español se refuerzan con las iniciativas introducidas por algunas ciudades para contribuir al objetivo de lograr una movilidad más respetuosa con el entorno. Este es el caso de, entre otras, de Madrid -cuya red vial de 4.5000 kilómetros acoge unos 2,4 millones de vehículos al día-, ya que el consistorio de esta ciudad ha planteado algunas propuestas con el objetivo de que, en 15 años, sólo circulen coches eléctricos por el centro de la ciudad. Entre otras medidas, el ayuntamiento ha manifestado que aplicará beneficios fiscales a los turismos eléctricos como la exención del pago del servicio de estacionamiento regulado (SER), o la aplicación de la máxima deducción en el impuesto de circulación.
Además, los alcaldes de diversas localidades están ya colaborando para intercambiar experiencias y conocimientos en materia de movilidad sostenible en las ciudades, unos programas que parecen más necesarios que nunca ya que, según datos de la Unión Europea, el 72% de los europeos viven en zonas urbanas, y el 98% de los desplazamientos en ciudad son inferiores a 50 kilómetros.
Estas cifras revelan la utilidad y aplicación que el automóvil eléctrico podría tener para los núcleos urbanos, ya que la autonomía de las baterías actualmente disponibles se adaptaría a estos planteamientos. Asimismo, sus características responden perfectamente a la creciente demanda para adquirir turismos más pequeños y menos contaminantes.
No sólo las Administraciones están colaborando para impulsar la introducción de los automóviles ecológicos y las diferentes tecnologías que intervienen en este modelo de transporte, si no que además la necesidad actual de muchas empresas por reforzar sus recursos disponibles, han favorecido la creación de alianzas entre, principalmente: compañías energéticas, marcas de automoción y firmas involucradas en la movilidad sostenible. En definitiva, una pequeña revolución en el mundo del transporte que está propiciando la colaboración entre el ámbito político, el empresarial y el de la investigación, entre otros.
Fuente: IFEMA






